Wednesday, August 7, 2013

(in)Evolución Humana

La Tercera Guerra Mundial, una guerra que desalojó a la especie humana del planeta Tierra y le dio libertad a la naturaleza. Porque la intolerancia llegó al límite y la avaricia lo quería todo.

En ese momento un grupo de investigadores extraterrestres vinieron con el fin de extraer un poco de clorofila, pero otro grupo vino para dejar una constancia en la historia del mundo de por qué todo había acabado para los humanos.

La constancia dice:
En el momento en que comenzó la ''evolución del planeta tierra'' nadie sabía que realmente comenzaba una in-evolución, una decancia. Se podría decir que todo empezó por el descubrimiento de la electricidad, la invención de la radio, el teléfono, el carro, el tren, siguiente a eso la ambición del petróleo y la consecuente transformación de las armas.  
La transformación tecnológica de las cosas (''evolución'') cada vez iba más rápido, era como una bola de nieve que coge impulso y se hace más grave grande.  
Después de la Edad Contemporánea, vino la Era de las TICs, a los que algunas personas llamaban con sarcasmo la Era de Telefonos inteligentes para gente estúpida (SmartPhones for Stupid People Era). Esto gracias a la bola de nieve de la tecnología.  
Una de las cosas cómicas de esta era (porque no se quisieron llamar Edad) fue que la gente creía ser muy avanzada e inteligente, pero todos parecían Robots Humanoides. Su única función en la vida era servir al estado, ser un ente generador de dinero para consumir lo que mostrara la publicidad y pagar cuentas al estado: impuestos desde cada pedazo de lechuga que comieran hasta impuestos por el pedazo de tierra en el que vivieran, así fuera en teoría (edificios de 40 pisos y miles de apartamentos).  
Como Humanoides, la gente vivía en un estado profundo de letargo consumidos por la enorme bola de nieve que les cayó encima: Las comunicaciones. Y por eso era la burla de SmartPhones for Stupid People, tanto niños como adultos y adolecentes utilizaban estos dispositivos. En un comienzo era para chatear o estar conectado con mucha gente al mismo tiempo, existió la moda de subir fotos para todo y comentar todo, facebook y twitter era el distractor más importante. Pero cuando esto dejó de ser moda y se convirtió en una forma de vida, todo comenzó a ser por celulares. Aunque también hubo un dispositivo que resultó imponente por su inteligencia (las tabletas) los celulares obtuvieron la primacía por su comodidad. 
Ahora los celulares tenían el control de las cuentas bancarias, dejaron de existir las oficinas de atención al cliente en los bancos y las bibliotecas desaparecieron poco a poco a falta de gente interesada por coger un libro o publicar algo, todo era por vía internet. Los celulares controlaban hasta la seguridad de las casas. 
La ''Era'' de las TICs fue encaminada intencionalmente al consumo y por ende al afán del dinero. 


Y mientras los humanoides del común jugaban con baratijas, los del poder hacían de las suyas. Paralelamente al ''avance'' de esta ''Era'', había una colonización masiva de las potencias sobre los territorios a los que les pusieron juguetes. Territorios como Latinoamérica fueron las marionetas preferidas de Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa. 

Las potencias se vendían a estos retrógrados humanoides como todo un ideal de vida. Bombardeaban de imágenes políticas cada persona, cada casa familiar y de ahí en adelante. Obviamente todos los días ganaban la batalla cuando un bolivariano, colombiano, mexicano o cualquiera compraba sus tenis Nike o Adidas para correr ''mejor'', ropa Tommy Hilfiger para ser elegante, y sobre todo comer en Subway o McDonald's; o cuando alguna chica en un intento de perfección de la belleza intentaba cambiar su fenotipo de nariz grande, cabello oscuro y gorda, se operaba la nariz, se hacía una lipo, se teñía el cabello para verse mona, compraba ropa en Zara y ¡Tarán! era hermosa, sólo le faltaba ser alta. ¿Qué fue eso? la invasión política sobre territorios de gente cegada por jugueticos cuadrados de diferentes formas, variante función (televisores, celulares, computadores) pero todos con el mismo fin: crear letargo.



Con el tiempo los que creyeron caminar sobre sus propios países caminaban sobre tierras extranjeras. La colonización cada vez fue más palpable. Las tensiones se comenzaron a generar en todas las partes del mundo y comenzaron las revoluciones. Por un lado estaba Latinoamérica, tierras y recursos explotados por países potencia, en donde su propia gente luchaba-trabajaba en su territorio para engrandecer-enriquecer a otros; en Taiwan, Indonesia, Tailandia Bangladesh, China y en general el sudeste asiático los ''trabajadores'', que en realidad eran esclavos entre esos niños, se revelaron en contra de la explotación de multinacionales tales como McDonalds, Mattel, Wallmart, Zara, Nike, Reebok, Adidas, Falabella, Disney entre otros. 

La revolución fue un fracaso y dejó a las poblaciones desahuciadas, con sicariatos se silenciaron a todos los periodistas que querían dejar a la luz pública los hechos de masacre, pero todo fue en vano, ellos ganaron. Pero pronto vendría la revancha.

Friday, August 2, 2013

Todo lo que es importante en la vida exige atención 
Fernando Savater 

Pero, ¿qué es lo importante?, ¿en cuál vida? La vida cotidiana, la del siglo XXI, eso diario y repetitivo que nos lleva a todos a lo mismo: Dinero. ¡Claro! El dinero es lo importante, pero eso exige toda la atención, la acapara y nos arrincona, porque si no tenemos dinero, tenemos problemas. Y no los problemas de ''no poder pagar facturas'', problemas de identidad. 

No, no, un momento, estoy siendo exagerada, el dinero no. Qué hay entonces del Iphone 5S, todos lo quieren tener, o por lo menos un ''smartphone'', todos sueñan con un carro combertible Porche o Mercedez. Y he ahí el problema. Esa fijación cegadora, esa sensibilidad forzada y esas ansias por el consumo, por adquirir. Y sigo siendo exagerada. Veamos pues un descubrimiento que hice en la revista Esquire, primera edición: 


En la sección de estilo (que siempre hay en las revistas) ''Gonzalo Vivanco nos muestra una buena selección de botas... que puedes ser los mejores amigos de su chaqueta de cuero'' y remata: ''Una buena serie de consejos y recomendaciones de esquire Colombia''. Jajaj que chistosos, consejos para quién, esos imbéciles a qué a país se estan dirigiendo. Pero como todos queremos vivir entre sueños fantasiosos consumistas, pues es a penas de imaginar lo que viene a apelar a nuestra fijación y lo que va a determinar nuestra colectiva sensibilidad hacia los objetos. 









Chaquetas de $8.390.000, $4.731.000 entre otros productos ridículamente caros, este hombre entonces, debe ser un gran hombre, exitoso y maravilloso, un modelo a seguir. Así como Bruce Willis, Dennis Leary, Kanye West y los otros que usan la chaqueta de Cuero (cuero en mayúscula para darle la importancia que merece). 

Friday, July 26, 2013

Un solo segundo y no más para vivir

Los recuerdos son instantes, segundos capturados en nuestra memoria, sin antecedente ni procedente claro. 
Y una fotografía es la incapacidad de la permanencia, pero la terquedad de la eternidad. 

Enero de 2013 en Cartagena, habíamos estacionado el carro cerca al mar junto a un puerto. Seguramente crucé la avenida para llegar a la playa y recuerdo que me percaté de una canoa anclada en la arena, me gustó y le quise tomar una foto, mi mamá me posó en frente de la cámara y mi foto no fue 'La canoa y el mar' sino fue 'Mi mamá en la playa' dando cuenta de cada minuto en Cartagena. 

Ahora veo la foto y siento que no es sólo una imagen plana, es la ilusión del sonido del mar cuando el agua choca contra las rocas, el movimiento del momento cuando mi mamá se paró frente a mí y segundos después ya no estaba. El sol, la claridad, la temperatura, el cielo azul. 

A veces siento que las fotografías ''parecieran ser'' pero no son. Parecieran ser el momento, pero no son el momento; parecieran ser la persona, pero no son la persona. Parecieran ser juventud, parecieran ser belleza, parecieran ser felicidad. Parecieran congelar el tiempo, encampsular el viento, el frío, el aroma, el sonido, los lugares, los amigos, el amor. Pero no. 

De 24 horas un segundo se toma, se detiene y se deja ir en sólo oprimir el obturador de una cámara fotográfica.

Tuesday, June 18, 2013

Las ilustraciones asesinan la imaginación

Hace unos minutos estaba buscando imágenes para ponerle a mi anterior escrito. Nadando en una piedra es algo tan incoherente como quitarle la fuerza a la gravedad y de repente todos levitar, caminar en el aire e ir en busca de chocolates tan enormes como elefantes, que el cielo sea rosado y las cascadas de mermelada con piedras de fresas. Finalmente sólo son sueños.

Pero la figuración gráfica que se le ocurre a una persona mata la imaginación de las demás en el momento que la plasma y se anexa a un relato, cuento, fantasia, etc. Por ejemplo Daniel Radcliffe mató a Harry Potter cuando le dió vida en las pantallas gigantes de los cines o en las minipantallas de los ipods. El personaje hechicero es toda una composición compleja imaginativa que invita al lector a comenzar a creer en la magia y dejarse llevar hacia un mundo fantástico. La riqueza descriptiva de lugares, cosas, gente, costumbres, personalidades, la institución de Hogwarts e innumerables elementos fantásticos, cobran vida en esa parte inexplicable de las personas: Imaginación.

Tal vez sea una cavidad mental desordenada en donde las imágenes fluyen inconstantes sin llegar a un estado fijo de conciencia de los colores, formas, líneas, bordes, luz. Pero por más que la gente diga ''No tengo imaginación'' todos poseemos ese desorden mental. Y en ese desorden mental se encuentra el agujero más maravilloso de la vida, en ese lugar se escapa de donde sea y se va a donde-sea. El alma se sumerge, toca el fondo, y más allá del fondo llega al cielo, vuela, luego se consume en arena movediza y continúa en el sinfín de una anti-realidad. 

¡Pum, cataplum, boom, boom! Fin del sumergimiento en mi yo interior, irregular y único, ya una persona me ahorró el trabajo de crear imágenes en mi cabeza, ya alguien enmarcó la idea en cuatro bordes planos y delineó borrosas y vagas formas, me hizo el favor de bajarme de la alfombra de Aladín y ponerme en mi aburrido cuarto. 

Bien, después de desahogarme en con la gente que le quita la imaginación a la otra gente y ganan dinero por eso, leeré libros y textos que no me roben mi fantasiosa cavidad mágica de imágenes inconclusas.

Monday, June 17, 2013

Nadando sobre una piedra

¡La cocina es más grande! gritaba yo con emoción de pensar que Jefer y yo íbamos a tener más espacio para cocinar. 

Parecía loca abriendo los gavinetes, recuerdo muy bien que cambié el sitio de los cucharones, palas y esos tenedores que engordaron y son gigantes. Estaba haciendo una expedición.


La ciudad de noche era el panorama del cuarto de mis padres, estaba fascinada con la vista. La primera noche me detuve en el ventanal, las casas de colores vivos que se apreciaban en la calle del frente, la distancia difuminaban las formas y los colores, era una paleta de grises oscuros con un violeta opaco del cielo, no habían estrellas, sólo desordenadas luces amarillas hasta el horizonte. 


Jefer estaba conmigo, era tarde y pronto debería irse. Una de las empleadas 
estaba haciendo una ensalada de frutas con fresas y queso, yo me aseguré de que el plato le fuera servido a él antes de que se fuera. Había más gente con nosotros. 

Mi padre estaba cansado y se fue a dormir, mi mamá estaba conmigo cuando despachó a las señoras del aseo: ''No sabía del servicio del mercado que hay acá, mañana les compro café''.


—Mami, ¿somo ricos, o qué?

—No, lo que pasa es que me gané 12 millones de pesos y con eso di la cuota inicial del apartamento.

—¿Y las cuotas?

—A $26.000 pesos.

Un apartamento enorme en la 153 con 9na, en un décimo piso, una vista espléndida, una cocina tan grande como mi habitación de la anterior casa, amoblado elegante y con tres empleadas de servicio. Yo estaba perpleja, me sentía como niña rica.

Le vi un ojo reseco a mi mamá y le apliqué de las goticas que yo uso, antes de que se durmiera. Una gota en el ojo normal y un chorro en el otro ojo.

—♥—

Un día me fui a nadar, el agua era de color tierra y tibia, los chicos nadaban de forma normal y las chicas bocarriba, así que yo también nadé bocarriba hasta llegar al otro lado.

Había un camión medio hundido de un lado, y del otro había una piedra lisa amarilla que se levantaba hacia el cielo como una pared, yo había llegado a la piedra. Me dio por tocar el fondo, y lo que encontré a menos de estirar mi mano fue una textura plana y resbaladiza, toda tocando mi cuerpo, me asusté ¡Un animal, un animal! Yo, aún acostada en el agua, tratando de nadar y encontrar fondo, me di cuenta que era una piedra y que todo a su alrededor también eran piedras, el agua era absolutamente pandita, no pasaba de los 20cm.

8:13am, 8:15am ¡¿Qué?! ¡Tengo clase a las nueve! Y entre un zarpazo entre las cobijas y el piso me doy cuenta que no estoy en ese maravilloso apartamento entapetado y lúcido, estoy en mi cuarto y tengo que correr porque tengo clase de escultura a las 9am.


Wednesday, May 15, 2013

TOLLOTA: El proceso

Forma

De materialización, material, materia. Acciones. 

Pre-Tollota

—Ay pobrecitos los niños, ¿y qué? También en Colombia hay niños esclavizados en las minas, ¿y qué? No sólo es Disney. 




Parecía como si tratar temas sociales fuera banal o inútil, a fin de cuentas ¿qué puede hacer el arte? Por otro lado una chica presentó en su maqueta un proyecto en el que aludía a las constelaciones por medio de una instalación de luces: ''¿Eso no es problema de diseño?''. Entonces yo pienso, ¿si el arte es tan ambiguo y ''todo vale'' a qué viene esto? 


Dejo inconcluso lo anterior, sólo fue un paréntesis, una sugestión en una clase. 


Aunque mi idea inicial fue otra, duré divagando y saltando por muchos temas. Mis aproximaciones fueron dos de las tantas ideas: El tema de la esclavización de los niños y uno que trataba sobre la dilatación de las imágenes, la fuerza que puede tener sólo un fragmento como independiente de la totalidad de la imagen. 

Pero cuando llegué al espacio de exposición ninguna funcionaba, así que se cayeron mis ideas y me surgió una más. 


Tollota

Primer día: Mi primera impresión de ese lugar fue de ''masa megalítica'', un espacio bastante grande, y que además, en potencia para la interacción entre esos cuerpos muertos de máquinas de confección en desuso y la gente minimizada frente a estos monstruos. 

Mi espacio en ese universo fue como amor a primera vista, ese espacio ya era mío:



El montaje: Durante varios días de idas y venidas, mi novio y yo hicimos que tomara vida lo que estaba escrito en el papel. Tomamos medidas, hicimos una lista de materiales, el presupuesto y pusimos en marcha el proyecto. 



Inaguración: Viernes 3 de mayo de 2013. El momento que yo más esperaba de todo el proceso: cuando mi tata viera su cara en la exposición. Creo que no me importó nada más, ese era el momento importante para mí.








El resultado fue satisfactorio. Ese viernes en la noche pasé un buen rato con mi mamá, mi tata, una amiga de la familia, mi novio y yo, bebiendo un poco de vino y cerveza, mientras disfrutábamos de las obras de mis compañeros.



Agradecimientos:

A mi mamá y mi papá por la atención y dinero que me dieron. 
A mi mamá y a mi tata dejar que las expusiera en el proyecto.
Al profesor Paulo Licona por el espacio que nos concedió a la clase de Laboratorio de forma en el TOLLOTA. 







Tuesday, May 14, 2013

Cicatrices y memoria


—Era de noche y yo no vi nada, cuando sentí fue un estrellón y ese búfalo cayó al frente y lejos, lo maté. Otro camión mató otro búfalo, lo mandó también lejos.

—¿Y entonces?
—No, pues el dueño tenía la culpa, la manada estaba por fuera de la finca en medio del camino. Ahí uno no paga. Pero sí, tómele las fotos que quiera, ahí está el camión golpeado por el animal.





Las historias y las memorias se registran diariamente en los objetos, en el uso y desgasto. Dan cuenta del cuidado, del afán, del interes o descuido.


Los carros por su parte, tienen la particularidad de pasar a ser el objeto más preciado de los hombres al más despreciado, en especial con el paso del tiempo, o por el contrario se le asigna más valor. Cada carro personifica de alguna manera a su dueño, si es organizado y limpio se muestra y si no, también.


Lo especial de los carros es que en sus cicatrices están los desaciertos de los conductores, cargando los dos una misma historia. Las cicatrices y golpes hacen parte de la vida, del camino que se recorre, a veces con prisa. Y quién no se pregunta cuando ve un carro chocado en una grúa, o en medio de la carretera ¿qué pasaría? ¿cómo estarán las personas? y dependiendo del estado del carro, los rumores pueden hasta matar los supuestos pasajeros y crear épicas historias.






Como si tuvieran vida, los carros también mueren y tienen sus cementerios, y si nos son cementerios son alguna clase de ''ancianatos'' en donde los dejan tirados y olvidados, cual ancianito que no sirve pa' na. ¡Qué nostalgia! ¿no? Ya demacrados y tristes, sin que nadie los quiera ni desee. Que lo único que dan por eso, es lo que vale por peso su chatarrización. Y adiós anéctodas, capítulos cómplices y cuentos fantásticos. Finalmente son sólo un objeto.







Un cuerpo incompleto


El cuerpo no es suficiente, y si es suficiente, no estoy conforme.

Unas veces por idealizar, otras por experimentar, y otras por sobrevivir. Pareciera que nada es suficiente. El lienzo ya no alcanza para pintar o el yeso para expresar, ahora el cuerpo pasa a ser la “obra en sí misma”.

Unos hacen performance, y se autoproclaman artistas, pero otros que si conocieran cuan ambiguo es éste campo, podrían ser bienvenidos, pues sus experiencias desastrosas los harían “exitosos”. Cuando veo lo que gente como Flanagan hace en busca de una casi auto-destrucción de su cuerpo, pienso que si bien su obra hace parte entrar en una reflexión del dolor o la enfermedad o yo qué sé, entro en un absurdo cuando veo al mundo que en realidad sí es un performance por “sí mismo”. Y asimismo pienso ¿por qué Sterlac entra en una clase de arte con sus experimentos y expansiones del cuerpo?, ¿cree que no son suficientes dos orejas y necesita otra? Es decir, ¿por qué entrar en un estado de violación del cuerpo? Y no sólo los que dicen ser artistas con sus performances masoquistas como Marina Abramović, sino también aquellos que hacen performances con su cuerpo y que no saben que pueden ser artistas, como las mujeres que se transforman con sus senos siliconados, nalgas, labios, y hasta toda la cara inflada y postiza, o los travestis y transformistas, con su afán de llegar al cuerpo ideal.


Si yo me dejara embriagar de los complejos conceptos que traen detrás todas estas manifestaciones, podría caer en la trampa de reflexionar acerca del cuerpo y sus opciones como materia de uso, materia de arte como lienzo, del cuerpo enfermo; reflexiones acerca de los límites, del sufrimiento y dolor y eventualmente llegar a una catarsis.



Pero no, la reflexión me llega cuando dejo de ver los performances pensados y programados, llega cuando veo al mundo. Y me doy cuenta que la vida y lo que se podría llamar destino lleva a gente a límites, al profundo dolor, a la pérdida, a la necesidad del “cuerpo post-humano” para vivir medianamente normal. Que si Sterlac se hace implantes por experimentación y se pone cuerpos externos falsos, Gervasio Sánchez muestra cómo la gente sortea los rastros de la guerra, tras dejar a niños mutilados y con prótesis. ¡Qué artistas son ellos!, pero no lo saben. Éste fotógrafo es apenas un ejemplo de los verdaderos performances, pero son muchos, actuales y muy cerca a nosotros, gente que está en constante acción. Pero no los vemos, tal vez porque ellos no saben que son artistas.




Y mientras unos quieren llegar al dolor, al sadomasoquismo y a límites, otros, sin ser artistas ya padecen el sufrimiento por cosas de la vida. Pero ellos nunca quisieron ser performáticos de su propia vida, y sin embargo sus vidas serían toda una obra de arte si se pusieran en evidencia frente a una galería.


Friday, May 10, 2013

El gallo y el gato


¡Viyú, Viyú! ¡Cornelio, Cornelio! ¡Ramiro, Ramiro! Es la escena más clara, y tal vez la única que tengo de cuando yo tenía más o menos 4 ó 5 años. Sé que era esa edad porque ese día llegué del jardín en sudadera, ese día hacía calor y llegué a la casa con la lonchera y la chaqueta en la mano, y en la espalda la maleta. 

Recuerdo desde que camino por mi casa (la casa de mi tata), una casa muy grande, alargada como un corredor y sobre todo los enormes y numerosos espejos que van desde la entrada hasta la cocina, la mitad de la casa. Supongo que Ramiro, mi tío, el hermano de mi madre, me abrió la puerta ese día, y como de costumbre entró a su estudio, y también supongo que yo entré con la intención de buscar al nuevo y bonito gato que le habían regalado a mi tata (mi abuelita que está loca), un gatico negro. Mi tata decía que era de esos persas, o sea de esos caros y finos, y que se lo regalaron porque no había nadie que lo cuidara. Mi tío Juan Carlos el cubano, que no es tío pero yo le digo así, el cuñado de mi mamá, le puso Viyú. Recuerdo también que mi tata quería mucho al gato y una de las cosas que más le gustaba era que el gatico parecía un adorno de la casa, que si lo ponía en la mesita al lado de las fotos, ahí se quedaba muy juicioso, no era un gato brincón, sino más bien sedentario, como mi tata y yo. 
Y como la casa de mi tata está llena de gente loca, mi abuelito Eduardo llevó un día un gallo, Cornelio. Yo percibía el gallo de mi tamaño, lo que me hace pensar que yo era muy pequeña o el gallo era un gallo extraterrestre y era muy grande. Pero ese día, ese día seco y solitario (solitario porque los únicos en esa enorme casa éramos Ramiro y yo) crucé el patio y en el jardín estaba ese Cornelio, y yo grité. 
¡Viyú, Viyú! ¡Cornelio, Cornelio! ¡Ramiro, Ramiro! Para cuando decía el nombre de Ramiro yo ya iba por la cocina. La escena no la tengo muy clara, pero ese maldito gallo estaba matando de a picotazos a Viyú. Viyú estaba ensangrentado y acongojado, aún no había muerto. Yo corrí al estudio en busca de la inmediata ayuda de Ramiro, estaba impactada. 
Ramiro puso una sábana en la cama de mi tata y al gatico encima, y para darle calor y evitar que muriera, él planchaba la sábana. Yo lloraba, como siempre yo lloro, así que estoy segura que yo lloré, pero no por el gato (o de pronto sí) era ver a Ramiro llorando y diciendo: ''Viyú, no se muera''. 
De lo siguiente ya no sé más, se me borró el casette, como dice mi abuelito Eduardo, sólo sé que el gato murió. Por otro lado la historia de Cornelio está reconstruida por mi papá y mi tata. Mi papá que me contó que ese gallo llegó a la casa con el fin de que se hiciera sancocho de gallina. Me dijo que mi abuelito Eduardo lo llevó desde pequeño y lo crio, así que cuando llegó el tiempo de comerlo no lo quiso hacer. Mi tata continuó contándome que al gallo lo regalaron porque nadie en la casa lo quería, y mucho menos se lo querían comer, entonces se lo regalaron a Abigail, una amiga igual de viejita a mi tata. 

 

El arte de picar el ojo



El arte de hacer reír, el arte de las mentiras, el arte del ruido. El arte del cantante popular de vallenato o música norteña que lo presentan como el Artista del pueblo. El arte de los tatuajes, el arte de escribir, el arte de pintar, el arte de esculpir. Estamos llenos de arte, veo arte en la mancha de la pared, en el tiburón disecado de Damien Hirst cuya obra de arte está evaluada por 12 millones de dólares ¡claro, es arte! Arte todo aquello que está contenido en la galería, arte como concepción colectiva de lo ilustrado. El arte que parece ser sólo unas gafas que puede usar cierta población. 

Qué bonita la palabra arte, una palabra que nadie sabe y todos usan. Una palabra que como tronco de árbol se despliega por diversos caminos y de infinitas maneras. La palabra arte como un auxiliar de categoría, un auxiliar, como el do en inglés, que si se traduce al español no sirve para nada. Pero yendo hacia lo que se considera oficialmente arte, o sea, la música, el teatro, la danza y lo plástico, se reduce un poco el uso de la palabra. Ya no más artes farsantes (¿o no?), ya no más el arte del amor, el arte de la guerra, el arte de la memoria, el arte educar, el arte de Cartier, incluso el arte de la estrategia y de formulación de preguntas (y por pura curiosidad usted puede encontrar hasta el arte de comerse una uña si busca en google ''el arte de''). 


El arte violado, violentado, destruido, ultrajado, humillado, esclavizado, secuestrado, escondido, tergiversado; el arte como la prostituta de la iglesia católica con su inicio y desarrollo durante la edad media, cuando las maravillosas obras griegas fueron tachadas como pecaminosas por su contemplación y admiración al cuerpo; el arte oprimido y reprimido durante un buen tiempo. El arte que unos abusan, usan, se lucran. El arte del que otros se refugian, ritualizan, se sanan. Y que todos ''admiran'' (unos, porque otros se hacen los que admiran y por dentro piensan ¿esto es arte?). 


Sin embargo el arte nunca quiso ser arte. El hombre cavernícola no se empeñó en que su bizonte fuera una obra de arte recordada y estudiada por la eternidad, tampoco se auto-proclamó artista. Fue el pasar del tiempo y la tal ''evolución humana'' que se dio la tarea de buscar un término que enmarcara las aptitudes de hombres con capacidad de manifestar por medios diferentes su visión del mundo, claro, influenciados por un pensamiento colectivo. Una palabra que exaltara la representación, los sentimientos, la cultura, la imaginación, la abstracción, la memoria, la creatividad, el talento, la disciplina. Con una similitud simultánea entre el actor, el músico, el pintor, el escritor, el dibujante, el poeta, el escultor, el dramaturgo y es que todo su trabajo está dirigido a las personas, al mundo, al extranjero y al campesino, al niño y a la abuela. 

Por otro lado la cultura, el momento histórico, el lugar, y el artista son factores que modifican radicalmente el arte entre sí. Pues los motores que llevan a la expresión ''artística'' son como una huella digital, única. Representar el rito en la prehistoria, por ejemplo, los sentimientos, las sensaciones; la melancolía y soledad de poetas; la belleza, los sueños. 

El arte no es un auxiliar, el arte es un híbrido que va por el mundo como camuflado, está en todas partes, en todas lenguas. El arte es y no es. El arte para descansar, discutir, sufrir, padecer, disfrutar, admirar. El arte es. 

Friday, March 22, 2013

Snoopy. 2009


Batalla contra el gigante



Carrera de corredores por los llanos
(Para bajar de peso)



Esquiando en Alaska (mi jardin)



Mira que alguien te hace mala cara




Fotos tomadas en el 2009

Tuesday, March 19, 2013

Crónica de la última noche con mi hermana


Mi hermana huye porque es una asesina. 

Han pasado dos años y no hay un día en el que no piense en Jas  y en qué estará haciendo.


Jacinta es mi hermana menor, tiene 18 años. Siempre fue altanera, es de esas que habla sin pudor, a veces es gracioso escucharla expresarse tan escuetamente. Siempre le he admirado su fuerza, su imponencia, su valentía al nunca doblegarse frente a alguien. Pero ella se fue. Se fue mi Jas. 

Recuerdo muy bien mis últimos meses junto a ella. No eramos tan amigas hasta que mi padre nos envió a Tolú, nunca le pregunté el porque. Sólo sé que Jas y yo llegamos en un camión a un pueblo en donde una señora nos iba a recibir. Nadie apareció.

Yo iba muerta del susto, no sabía que pasaría con nosotras, me sentía bulnerable y en constante peligro. Pero Jas no. Jas también tenía miedo, y sin embargo caminaba por las calles con tan convincente propiedad que pasabamos inadvertidas. ¡Qué hazaña! Un par de chicas rolas, perdidas y sin que nadie lo notase, era un pequeño alivio para mí. Los días pasaron, conseguimos trabajo en un restaurante de un hotel lujoso y Jas hizo una amiga, Laura.


Laura me caía bien, era una chica medio loca. Jas y Laura contrastaban mucho, Jas es de cabello café claro, tez blanca a diferencia mía, que soy de tez trigueña. Ella es alta y delgada. Laura, por su parte es también de tez blanca, pero de cabello negro como el plumaje de un cuervo, ella es pálida, una característica casi imposible en la costa, puesto que el sol, si no te broncea, te quema.


Jas quería mucho a Laura, era como otra hermana, ella pasaba mucho tiempo con nosotras, trabajaba en el restaurante en las noches y en las mañanas se arreglaba en nuestra morada. Solíamos pintarnos las uñas los domingos, un acto en vano, puesto que el tiempo invertido en el mar debilitaba las uñas y el esmalte se caía. Salíamos de compras cada vez que nos pagaban, el dinero nos sobraba; comprábamos faldas, vestidos, sandalias, sombreros, y un montón de chucherías.

Yo sentía que éramos una bendición en la vida de Laura. Sospechaba que ella era infeliz en su casa, con su madre, si tenía. Ella nunca hablaba respecto a su familia.

Hasta que los días de gloria acabaron. Laura ya no salía con frecuencia a la playa a esconderse del sol bajo las sombrillas, como normalmente lo hacía. Laura comenzó a usar pantalones largos, renunció al trabajo y comenzó a desaparecer lentamente. A mí me dolía, pero no era ni la cuarta parte de lo que Jas padecía. A Jas le dolía el corazón, yo sentía el dolor de ella, como ella sentía el dolor de Laura. Yo desconocía ese sentimiento, eso que llaman 'sexto sentido'. De repente todo comenzó a tornarse extraño y oscuro.

Duré una semana sin cruzar palabras con mi hermana, si acaso el saludo uno que otro día. Yo no quería hablar con Jas, me asustaba saber qué pasaba.

-¡Móni! Ven.

- Jas... ¡¿Estás llorando?! Jas nunca llora, sólo llora los domingos cuando llueve. 


-Laura se cambió de casa, no sé hace cuánto, pero creo saber en donde vive, y sé que la está pasando muy mal. Ella está en las afueras y ya me conseguí una camioneta para ir. Toca que manejes.


-¡Estas muy loca! exclamé. 


Pero es que de verdad estaba muy loca. Cómo se le ocurre salir en camioneta a las 11pm a las afueras de Tolú, un municipio bombardeado de guerrilla, que en cualquier momento nos secuestran y hasta 'ahí fuimos', como diría mi abuela.

-Igual no es lejos, es solamente ir a una casa a las afueras. (Si claro, es muy sencillo)


De todas maneras me convenció. ¿Pero cómo iba yo a saber que desde esa noche todo cambiaría?

Tomé entonces las llaves del carro y partimos. Jas estaba alterada, yo sé que siempre supo algo y no me lo dijo. Cruzamos Tolú en 5 minutos, yo andaba rápido y fueron 2 minutos después de haber dejado el pueblo.



Jas me dijo: ''Es ahí''. Me detuve frente a una casa pequeña, a penas la tenue luz de la carretera dejaba ver las paredes deterioradas, un color curuba ya sucio. La casa estaba a menos de medio kilómetro de donde dejé el carro, y de ahí en adelante, el camino era labrado por el uso diario. A los lados se alzaba maleza, como entre trigo y palos de no sé qué. Yo sentía pánico, mucho más pánico de lo que pude haber sentido antes en mi vida, tenía un mal presentimiento. Me sudaban las manos, mi respiración era rápida, sentía en mi estómago tiburones furiosos nadando, no sabía a donde mirar, si al frente, arriba, abajo, pero a Jas no. Cada sensación se hacía más fuerte a cada paso.


En la lejanía escuché algo, no pueden ser gritos, pensé, (eran gemidos) ''Jas ¡Vámonos! Por favor, nos van a matar, por favor vámonos''. Le supliqué al acercarnos. 

Jas y yo corrimos silenciosamente hacia la casa, eran gemidos de Laura lo que escuchaba, Jas se retorcía de la impotencia de no poder hacer nada, no sabíamos lo que pasaba, no podíamos ver nada. Desde ese momento mis recuerdos son borrosos, como una cinta de video mal grabada, con vacíos y saltos inconclusos en el tiempo. 

Rodeamos la casa y yo seguía sin ver a Jas  ella no me decía nada, no exclamaba, no inmutaba sentimientos. Nos encontrábamos contra una pared, yo me deslicé sobre ella y caí al suelo, ella también, las dos sabíamos que Laura estaba siendo violada, que su dignidad era desgarrada y no teníamos mucho qué hacer... Nada. Había una razón que no nos dejaba ir, tal vez el morbo de saber qué pasaría, tal vez querer experimentar algo ¡No sé! pero no nos íbamos. Miré a Jas a los ojos, buscando una clase de resguardo frente a la situación y lo que encontré fue furia, una mirada penetrante, una mirada con fuego ardiente, irritabilidad, comencé a sentir en el aire como su rítmo cardiaco aumentaba con cada segundo, olía sus niveles de adrenalina. Ella no estaba pasmada como yo, ella era un nido de resentimiento que iba a explotar. Presentía una siguiente acción, acción de justicia, lo notaba por su expresión facial, su estado amenazante. Jas reacciona, se para, va a la puerta trasera, de esas puertas que dan a la cocina de la casa. ¡Oh por Dios! pero qué le pasa, pensaba yo, yo no podía calmarla, no podía pronunciar ni una palabra, estaba sumisa ante la situación, yo era una mata más al lado de la casa. Jas entra. Yo estoy afuera, sin manera de saber qué hace ella y como un recuerdo de desmayo, recuerdo entrecortado, lo siguiente en mi mente son gritos. 

Y ahora, todo pasa en cámara lenta con la música de fondo de Carmina Burana. Yo entro, Laura está semi desnuda tirada en el piso en un rincón, gritando, Jas con un cuchillo en la mano y veo cada movimiento, cada vez que saca e introduce el arma de la espalda, el hombre sangra, sus gotas caen al piso, gotas que serán un charco. La otra mujer en la habitación, seguramente la madre, estaba en el piso también sangrando, sin poder moverse, pero conciente de lo que sucedía. Jas había creado un odio hacia la persona que hacía infeliz la vida de Laura, ya lo conocía. Hombre que si la violó esa noche, lo hizo muchas veces más. 


Jas recupera la conciencia, vuelve a reaccionar, mira el cuchillo, la sangre, al hombre, mira sus manos, su ropa salpicada; deja caer el cuchillo de sus manos, resuena el piso con el golpe de la caida, haciendo eco en su cabeza del acto que acaba de hacer. No lo puede creer, fue un ataque de ira, espontáneo y descontrolado, ella perdió cualquier noción de ser, de objetividad, de encontrar una manera diferente de afrontar el problema. 

Mi corazón latía rápidamente, Jas lo había matado. Veo como el hombre sufre con sus ojos entrecerrados, huelo sangre y pavor. Los gritos de la escena se silenciaron, sólo eran imágenes, 24 cuadros por segundo, todas en mute. No recuerdo mi lugar en la habitación, es más, no recuerdo si era una habitación exactamente, pudo haber sido la sala, el comedor. 


Mi mente se funde y se recupera, lo siguiente que veo son mis manos manchadas. Jas  yo vamos corriendo hacia la camioneta. Cuando entro, pongo mis brazos en el timón y recuesto mi cabeza, parecía que Jas no estuviese a mi lado. Otra vez, todo estaba en silencio. Uno que otro carro pasaba, yo me detenía en el paisaje, en los colores que pintaban las luces variantes de los carros. Le dije, ''Vamos''.


Esa noche escapamos, duré al rededor de 7 horas manejando. Jas estuvo despierta todo el tiempo, sin hablar. Y cuando me cansé, paramos en una estación de gasolina tipo camionero, que hay hostales baratos. Ya quería dormir. Entramos y me recosté al lado de Jas  la abracé y ella lloró cantidades hasta que se durmió. Observaba su tersa piel, tal como ayer en la mañana, su cuerpo tan inocente de la maldad, y quién iba a pensar, que el frenesí de un momento la llevaría a tal daño. Me dormí. 


Hoy rezo por ella, cada noche, cada día, porque no sé de Jacinta desde esa mañana en la que desperté y ya no estaba. No dejó notas, como pasaría en las películas. Perdimos rastro y es imposible encontrarnos de nuevo, porque yo escribo desde Bogotá D.C., un lugar al que ella jamás vendría. 


Monday, February 18, 2013

Aquello de Ser o Parecer

Siempre he creído que dentro de una negación lo que hay es una afirmación contundente.


Insensible, de plástico, vacía, probablemente muy linda (no, es el maquillaje). Usable y desechable. 



No. Primero, yo soy una mujer. 



Tengo 19 años, tal vez no sepa mucho acerca de ser mujer, tal vez la vida ha sido condenscendiente conmigo y soy una chica libre con voz y voto. Sin tener conocimiento de maltratos, violaciones o sufrimientos tales como lo tienen madres cuando sus hijos son secuestrados o asesinados, por ejemplo. 

Con el auto-retrato quiero tocar un tema de pronto banal, y es que me causa intriga la importancia que se le da al físico de una mujer diariamente, como si el valor de una mujer fuera directamente proporcional a su belleza. 


Todos los días los medios de comunicación tienen la difícil tarea de destruirles el autoestima a un montón de mujeres gordas, mujeres con la piel manchada, con celulitis, mujeres bajitas,  a lo que se le denominarían feas. Y en su tortuosa-continua tarea de aniquilamiento moral: vía espejo, los comerciales se jactan de exhibir maniquíes muy bien confeccionados por el cirujano plástico... ¿el Dr. Ernesto Andrade, tal vez? al que felicito por hacer un excelente trabajo con nuestra farándula, y nuestras ''Reinas de belleza'' claro. Y es que hasta los noticieros, tienen que tener 'Barbies' en pantalla.


Y hablando de barbies, como que todos nos lo tomamos muy en serio. Entonces si en la televisión, películas, novelas; revistas; internet muestran la belleza como la de la muñeca de 30cm, todas las mujeres para ser hermosas tenemos que seguir el prototipo


Pues no, soy gorda, ¿y qué?. ''-Pues a hacer dieta'' diría mi madre, y si tengo la cara manchada, a comprar corrector, base, polvos y cremas aclaradoras para usar por la noche. Porque es que resulta que el modelo de mujer hermosa barbie o en su efecto Laura Acuña, Jessica Cediel, Carolina Gomez, Paola Turbay, Sofía Vergara, no sólo fue vendido a mujeres, sino también a hombres. Por consiguiente los hombres quieren barbies, y las mujeres quieren ser barbies. 


Y seguimos tomándolo todo muy en serio: si el tipo llega a levantarse una vieja buena, ya la mujer es objeto de exhibición, por lo tanto es tratada como tal, un objeto, y ojalá sea sexual. Y si hoy una chica goza de tener los atributos demandados por la sociedad presumirá de sus tetas y culo, que digo, pecho, cola y cintura en facebook y twitter. Porque es que las barbies son para mostrar. 


Envuelta en este mundo bombardeado de imágenes continuamente, todas idealizadas, nada detendrá el hecho de que todo lo que me rodea pretenderá contarme lo que debo ser, cómo debo lucir, lo que debo usar. Sólo me queda convencerme todos los días frente al espejo de que soy hermosa como soy y no como me dicen que podría ser. Convencerme que primero, yo soy una mujer. 



''Sin título'' de Robert Rauschenberg.


¿Es ésto progreso? o una burla. Porque yo veo industria, consumo y medios de comunicación haciendo de Estados Unidos una nación maravillosa para vivir. En especial después de la Segunda Guerra Mundial. 

La obra en sí misma es una expresión de caos, desorden, confusión. Y es sólo cuestión de identificar algunos elementos para saber que es acerca de la Segunda Guerra Mundial sobre un contexto americano. 

Coca-Cola, por ejemplo, como símbolo de consumo e industria; la estación de radio me refiere a los medios de comunicación, control masivo; el hombre que usa sombrero y gafas es un personaje de misterio, tal como lo son los detectives en las películas relacionadas con la guerra fría; también las edificaciones que son representación del poder, progreso e industria, nuevamente, de Estados Unidos.

Los colores sugieren tres fragmentos en la obra: en la parte superior se encuentra el azul como dominante, le sigue el rojo y en la parte inferior una escala de grises. Sin embargo hay una serie de elementos que conforman una columna en la parte derecha del cuadro. 

Pero ésto es visualmente cruel, elimina cualquier esperanza de vida. Ésto no es ver 'Las regatas de Argenteuil' de Monet que llenan de paz el espíritu y elevan el alma. Sino por el contrario hace que pose en mi un sentimiento de impotencia, de querer y no poder romper ésto e ignorar lo que pasa. Porque ahí estoy yo, en el centro del cuadro, un individuo más en la adversidad, aparentemente intocable pero inmerso en ella. 

Y aunque puede haber todo un discurso estético, ésta obra no fue hecha para ser admirada, para ser el cuadro decorativo de la sala de mi madre. No, fue hecha para caer en desesperanza y luego reflexionar. Fue hecha para odiarme un poco por no poder hacer mucho a favor de un cambio positivo en la sociedad, o por lo menos para encontrar una salida, que no hay.



Saturday, February 16, 2013

The Alphabet



Ven y escucha mi voz,
que penetre en tu desolación, 
tienes miedo porque tu eres tan solo como yo. 

Es el sonido de una voz interna, 
y cuando la escuchas, 
tus huesos se hielan. 

Pero para mí ésto resulta ser tan agradable, 
tan suave, tan yo. 
Porque soy perversa y dulce. 
Mírame en aquello que no sabes de mi.